Chopo cabecero, la seña de identidad de un nuevo parque cultural

En febrero del 2015 tuvo lugar la votación popular de un peculiar concurso internacional cuyo objetivo era determinar el árbol europeo del año. En sus cuatro años de historia nunca se había presentado una candidatura española. El Centro de Estudios del Jiloca, la Plataforma Aguilar Natural y Voluntarrios, tres asociaciones aragonesas sin ánimo de lucro, fueron las promotoras de la candidatura aragonesa, un chopo cabecero de la localidad turolense de Aguilar del Alfambra. El árbol elegido no tiene grandes dimensiones ni es milenario, pero representa el modo de vida sostenible que ha marcado el paisaje de esta zona. Precisamente éste es el objetivo del concurso, la búsqueda de un ejemplar que destaque por su interés histórico, significación social o valor afectivo para las personas de su entorno.

chopocabecero5El elegido como árbol europeo del año 2015 fue un roble de Estonia. Sus habitantes lo conservaron cuando en 1951 se amplió el área de deportes, y ahora se encuentra en medio del campo de fútbol. El segundo clasificado fue un gran platanero de Hungría. Un árbol que fue trasladado hace 230 años a su actual ubicación desde Versalles por un miembro de la familia Esterházy, situado junto a un lago y a las puertas de un castillo. El ejemplar aragonés consiguió el tercer puesto. El chopo cabecero de Aguilar del Alfambra (Teruel) es un ejemplar de varios cientos de años de antigüedad que tiene 24 metros de altura, 20 metros de diámetro en la copa y un perímetro en el tronco de casi seis metros. Se encuentra en el camino del Remolinar, cerca de la localidad y junto al río Alfambra. Es uno de los 4.700 chopos cabeceros con los que cuenta el municipio, la mayor concentración en Europa de esta especie, que durante años han suministrado a los vecinos de la localidad fusta*, leña y forraje.

*Fusta: Madera.

chopocabecero1_El chopo negro es una de las variedades del genero Populus, conocidos comúnmente como álamos. Tiene una amplia distribución en Europa, con bosques importantes en Inglaterra, Hungría, Turquía y España. Tras el retroceso en el norte de la Península Ibérica, las choperas más extensas, continuas y mejor conservadas pueden encontrarse junto a los ríos aragoneses del Sistema Ibérico. Ejemplos de ello son las riberas de los ríos Martín, Guadalope, Alfambra, Aguasvivas, Huerva y Jiloca. Las orillas de los ríos, al no poderse destinar para tierras de cultivo, fueron destinadas a la producción de madera y pasto para el ganado.

chopocabecero3En el sur de Aragón, chopo cabecero es el nombre popular que recibe el chopo negro tras ser sometido a una poda o escamonda periódica. Ésta se realiza cuando se corta el tronco principal a una altura de unos dos metros del suelo. Tras la escamonda, el chopo forma un callo leñoso para cerrar el corte, y el tronco y la cabeza adquieren formas humanizadas dando lugar al nombre. Del extremo del tronco podado crecen nuevas ramas conocidas como vigas que irán creciendo con los años, a la vez que el propio fuste, cada vez más grueso. Tradicionalmente la poda mantenía unos turnos de entre 12 y 15 años. Un chopo cabecero consigue vivir muchos más años que uno no podado. También adquiere antes los rasgos seniles en su tronco. Acumula más madera muerta y su tronco acaba descomponiéndose formando huecos. Aún así, puede sobrevivir mucho tiempo si se mantiene el ritmo de escamonda.

chopocabecero4Las ramas procedentes de la escamonda se empleaban como vigas en la construcción de todo tipo de edificios. Son fustes rectos y largos, además de resistentes a la quera*. Las ramas menores se empleaban como combustible en los hogares y hornos. Incluso antes de perder la hoja, el ganadero cortaba las ramillas para dárselas como forraje al rebaño. Las choperas de cabeceros forman dehesas con pastos frescos que tenían un aprovechamiento comunal. Eran plantados en las márgenes de los campos próximos a las riberas, en la orilla de arroyos y acequias. Las raíces de los chopos cabeceros estabilizan las márgenes reduciendo la erosión por el agua.

*Quera: Carcoma.

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Fue una excelente iniciativa la de participar en este concurso que proyectó de manera internacional una especie de gran valor natural, social y cultural para las poblaciones donde se encuentra. Pero también descubrió a muchos aragoneses la existencia de este árbol y la importancia para el desarrollo económico de los habitantes de pueblos como Aguilar de Alfambra, valores que no deben perderse.

Los representantes de la Plataforma Aguilar Natural y del Centro de Estudios del Jiloca continuaron con su labor para preservar y difundir uno de los paisajes tradicionales únicos en Europa por su singularidad solicitando al Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón la declaración de la cultura en torno al chopo cabecero como Bien de Interés Cultural Inmaterial. Ese objetivo se cumplió en noviembre del 2016, con la publicación del decreto que así lo ratificaba. Ahora había que conseguir el siguiente logro, mucho más importante: la creación del Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra, por lo que se llevaba luchando desde hace muchos años. En abril del 2018 llegó la aprobación de la declaración del nuevo parque cultural por parte del Consejo de Gobierno de la DGA.Y en agosto del mismo año tuvo lugar la elección del patronato. Enrique Galindo, el alcalde de Aguilar de Alfambra, fue elegido como presidente y el patronato propuso como gerente a Chabier de Jaime. Además se aprobó el primer plan de actuaciones para el mismo año: impulso a su difusión a través de publicaciones y señalización, creación del plan del parque, la generación de senderos en la zona protegida, así como jornadas técnicas y acciones para las mejoras culturales en los ayuntamientos.

El nuevo parque cultural integra a diez municipios de las comarcas de Gúdar-Javalambre, Maestrazgo y la Comunidad de Teruel (Ababuj, Allepuz, Aguilar de Alfambra, Camarillas, Cedrillas, Galve, Gúdar, Jorcas, El Pobo y Monteagudo del Castillo). La necesidad de madera en un territorio deforestado por la necesidad de pastos dio lugar a la transformación del bosque de ribera compuesto por chopos cabeceros. Estos árboles, tras su poda regular, llegan a hacerse centenarios y monumentales conformando un paisaje rural singular. Son el origen y la identidad del parque natural. Pero este paisaje se complementa con un patrimonio arquitectónico de gran valor. El castillo de Castillo de Cedrillas, Torre Vieja de Ababuj, Castillo de Camarillas, Camino de los Pilones en Allepuz y El Pobo, muralla y puerta de Las Eras y castillo en Monteagudo del Castillo, Iglesia parroquial de la Virgen del Castillo de Camarillas, Castillo de la Peña en Aguilar del Alfambra, Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora de Galve, Castillo de Jorcas, puente sobre el río Alfambra en Galve, Acueducto de Camarillas y el Santuario de la Virgen del Campo en Camarillas. Y los yacimientos paleontológicos, tanto los de icnitas como los de restos óseos, en Galve, Ababuj, Cedrillas y Aguilar del Alfambra.


El Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra tiene un futuro prometedor tanto por las posibilidades naturales y culturales que ofrece esta zona, como por la fuerza de las entidades y los habitantes de la zona que lo llevan impulsando desde hace una década. Habrá que seguir trabajando para su divulgación y conocimiento, tanto por los propios aragoneses, como por los futuros visitantes.

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