Un refrescante día en Fiscal

No hay nada cómo escapar del valle del Ebro en un sofocante día de verano y subir al Pirineo. Y si además es por la invitación de unos buenos amigos a pasar un día con ellos mucho mejor. El lugar de destino fue Fiscal, en la ribera del Ara, un precioso pueblo en medio de un valle pirenaico. Ellos tenían una caravana en un camping de la localidad y nada más llegar ya tenían preparado un almuerzo que acompañamos de una buena charradeta. Después nos fuimos a la Gorga* del Cura. Un sendero junto al río acerca hasta este tramo del río donde se encuentra una de las zonas de baño más conocidas ya que dispone de una poza, que año tras año es modelada por el río. A pesar del cambio del cauce tras las abundantes lluvias de esta primavera la poza ahí estaba, y con bastante profundidad. Pero lo que no cambiaba era la temperatura de sus aguas, fría fría. De todas maneras merece la pena hacer el esfuerzo por la recompensa del buen cuerpo que se queda al salir.

*Gorga: Poza.
gorgadelcura

Después del agradable baño en un marco natural incomparable hicimos gana para comer. Me habían preparado una paella de marisco, que comimos con unos boquerones también preparados por mis anfitriones, y en compañía de unos buenos amigos. La sobremesa se prolongó con café y postre casero. Tras la digestión llegó la hora del baño de tarde, un refrescante chapuzón tras el cual dimos una gambada* por Fiscal. Fuimos hasta el puente sobre el río, donde se encuentra la iglesia de Jesús Nazareno y el antiguo molino harinero, reconvertido en oficina de turismo. Y junto al puente estaba el Batán de Lacort. Enseguida recordé la triste historia de esta población situada a unos siete kilómetros ligada a la de Jánovas. La amenaza de la construcción de un pantano durante décadas que obligó a marchar a sus habitantes destruyendo sus vidas y sus pueblos. El tiempo les dio la razón y la imposición franquista dio paso al reconocimiento de un impacto medio ambiental tan grave que obligó a desechar el proyecto en 2008. Ahora las familias esperan una reversión de las propiedades justa, que tenga en cuenta el deterioro de los pueblos tras esta situación tan humillante. Y también la inversión necesaria para devolver la vida y el esplendor que tuvieron hace años estos pueblos de la ribera del Ara. Sólo por dignidad la actual administración y la empresa hidroeléctrica deberían agilizar y colaborar en la reversión y reconstrucción de los pueblos, aunque ya se está viendo que no se están implicando como debieran. Espero que pronto pueda ver estos pueblos con vida nuevamente, tras la amarga historia reciente a la que fueron sometidos tanto por la administración como por la caciquil e invisible vara de mando de las empresas hidroeléctricas. Y con ello esperamos que los restos de la puerta de la iglesia parroquial de Jánovas, que ahora están en una recoleta plaza en Fiscal, y el Batán de Lacort situado en la misma población, vuelvan a su lugar original del que nunca debieron haberse trasladado si no hubiera sido por la amenaza de un pantano que nunca llegó a construirse, pero que anegó la vida de tres de los pueblos más bellos de la ribera del río Ara.

*Gambada: Paseo.

batandelacort