Molina de Aragón, entre Castilla y Aragón

La población de Molina de Aragón pertenece a la provincia de Guadalajara, la cual forma parte de Castilla La Mancha. ¿Pero por qué un pueblo castellano tiene como apellido Aragón? La respuesta está en un hecho histórico ocurrido hace casi siete siglos. En plena ocupación musulmana de la Península Ibérica, a principios del siglo XI se desintegra el Califato de Córdoba. Entonces surge un Reino de Taifa en Molina de Aragón y se construye una pequeña fortaleza. Tras la toma de Toledo por las tropas de Alfonso VI de Castilla en el 1085, el castillo molinés pagará tributos a Castilla. Con el avance de la Reconquista el rey aragonés Alfonso I el Batallador en 1129 toma la ciudad aunque después la repoblación corrió a cargo del Reino de Castilla. Ante las disputas de castellanos y aragoneses por el territorio molinés, Manrique Pérez de Lara, hizo de mediador siñándose* la concordia de Carrión de 1137. Entonces Castilla devolvió a Aragón las plazas de Calatayud y Daroca, y todas las tierras de Molina fueron entregadas al nuevo señor, naciendo así en 1138 el señorío de Molina, independiente de ambos reinos durante más de siglo y medio.

*Siñar: Firmar.

molinadearagon_castillo1

El título fue pasando de padres a hijos hasta que cayó en manos del rey de Castilla. Lo heredó Pedro I en 1350, el cual se enfrentó al rey Pedro IV de Aragón, en la conocida como guerra de los Dos Pedros, en la que el señorío de Molina estuvo profundamente inmerso. Con la muerte de Pedro I en 1369 de manos de su hermanastro, éste se convirtió en el rey Enrique II de Trastámara. El nuevo monarca le entrega el señorío de Molina al monje francés Bertrand du Guesclin, en compensación a su violenta ascensión al trono de Castilla. Los molineses no lo aceptaron como su señor y se entregaron a Pedro IV de Aragón, al que reconocieron como señor de Molina. Hasta entonces la villa siempre que había sido conocida como Molina de los Caballeros pasó a denominarse Molina de Aragón, de donde ha quedado su nombre hasta nuestros días. En 1375 un hijo de Enrique II de Trastámara, el infante don Juan, se casa con Leonor de Aragón. Con ello se firma la Paz de Almazán en el mismo año y el señorío es devuelto al rey de Castilla. En 1475 la reina Isabel la Católica les concede un privilegio por el cual el Señorío de Molina estará siempre en poder del rey castellano.

molinadearagon_castillo2

Salvo este corto espacio de tiempo de seis años en el cual perteneció al reino de Aragón, Molina de Aragón siempre ha ido de la mano del reino de Castilla. Sin embargo las relaciones políticas, sociales y económicas con Aragón han sido muy estrechas a lo largo de los siglos, dado su cercanía, unos treinta kilómetros. Y a ello se añaden las semejanzas tanto en sus costumbres como en su folklore. Las necesidades de los molineses no sólo se cubren en Castilla La Mancha, sino también en Aragón, debido fundamentalmente a que los equipamientos se encuentran más cerca. En el aspecto educativo acuden a los centros universitarios de Zaragoza o Teruel. Para realizar sus compras van a los grandes centros comerciales de Zaragoza. Pero fundamentalmente en la asistencia sanitaria sus necesidades están cubiertas con los hospitales de Calatayud, Teruel y Zaragoza. En este campo no hay mugas* entre las dos comunidades, como así se ratificó en un acuerdo entre los consejeros de Sanidad hace unos años firmado precisamente en esta localidad. Además, en virtud del acuerdo, los gobiernos de ambas comunidades colaboran en la coordinación de las urgencias y las emergencias. El convenio beneficia a 26 municipios de Guadalajara y supone para los castellanos ahorrarse unos cien kilómetros de media en sus desplazamientos.

*Frontera: Muga.

molinadearagon_puente

El factor geográfico es determinante. La comarca de Molina está situada al este de Guadalajara, a 140 kilómetros de la capital de provincia. Sin embargo Teruel dista cien kilómetros y Zaragoza está a 160 kilómetros de Molina de Aragón. Hace unos diez años surgió allí una plataforma ciudadana llamada “La Otra Guadalajara”, inspirada en “Teruel Existe”, referente en la lucha contra la despoblación y el abandono institucional. La plataforma castellana que se ha convertido en el altavoz de una comarca deprimida y acosada por los mismos problemas que afectan a gran parte de la España interior. Precisamente una de las reivindicaciones que comparten es la construcción de la autovía entre Monreal del Campo y Alcolea, la cual comunicaría la comarca de Molina de Aragón con la autovía de Madrid y la autovía mudéjar, y abriría una conexión rápida entre Teruel y Madrid.

molinadearagon_casas
Otra de las iniciativas que han surgido en los últimos años y que une la comarca de Molina de Aragón con nuestra comunidad es la creación de la Asociación para el Desarrollo de la Serranía Celtibérica, impulsada por el catedrático de la Universidad de Zaragoza Francisco Burillo. Un territorio que se basa en el sustrato histórico-arqueológico de hace dos mil años que comparten diez provincias de cinco regiones: Aragón, con la práctica totalidad de Teruel y las comarcas occidentales de Zaragoza, las dos Castillas con Soria, Cuenca y Guadalajara fundamentalmente, y algunas zonas de la Comunidad Valenciana y La Rioja. Engloba una superficie como el doble que Bélgica, pero su población censada no llega al medio millón de habitantes que sigue en descenso año tras año. Su densidad es de 7,72 hab/km2 lo convierte en la denominada como Laponia del Sur. Cuenta con el índice de envejecimiento mayor de la Unión Europea y la tasa de natalidad más baja. Se trata de un desierto demográfico rodeado de 22 millones de personas. Este territorio, el más desarticulado de la Unión Europea por su carácter multiprovincial, impide que Bruselas lo reconozca como una zona que tenga acceso a fondos específicos. El objetivo de este proyecto es impulsar el desarrollo sostenible a partir del rico patrimonio natural y cultural, de los extraordinarios productos agroalimentarios y turísticos de esta zona.

serraniaceltiberica-laponia

Y para finalizar uno de los factores que liga Molina de Aragón con las comarcas turolenses cercanas es el climático. De sobras conocido por todos es el frío que hace en estas tierras. Los inviernos son bastante fríos y rigurosos, teniendo heladas más de un centenar de noches de promedio. En contraste los veranos son agradables y se superan los 30 °C de manera habitual. Coincidiendo con el 50 aniversario del registro de la temperatura más baja alcanzada en una zona habitada en España se editó el libro que “El Triángulo de Hielo”. En sus páginas realiza un estudio climático de una de las zonas más singulares de España, el triángulo geográfico Teruel-Calamocha-Molina de Aragón, considerado el Polo del Frío español. El libro de Vicente Aupí supone la mayor recopilación de datos climáticos de esta zona, incluyendo documentos históricos de los siglos XIX y XX, así como una valiosa colección de fotografías. La obra cuenta también con numerosos testimonios de los observadores que se encargan de esta labor actualmente en diferentes puntos del Polo del Frío, y también de quienes lo hicieron en los crudos inviernos de los años 50 y 60 del siglo XX.

Maquetaci—n 1

El 17 de diciembre de 1963 es una fecha que quedó grabada en la memoria de los habitantes de Calamocha. Ese día el observatorio situado entre Calamocha y Fuentes Claras registró el récord de temperatura más baja en una zona habitada de la historia de España, 30 grados bajo cero. Las bajísimas temperaturas se debieron al enfriamiento sobre el suelo nevado de la serena madrugada de aquel día con el cielo despejado. En el ranking le sigue Molina de Aragón, que registró 28,2 grados bajo cero el 28 de enero de 1952. En Teruel y otras poblaciones del triángulo se han producido numerosos episodios con registros inferiores a los -20 C, alcanzando la capital 22 grados bajo cero en 1945.
Con todo lo relatado la comarca de Molina de Aragón se puede definir como una zona con entidad propia, más allá de pertenecer a Aragón o Castilla. Administrativamente englobada en la provincia de Guadalajara, pero situada en su extremo oriental y muy cercana geográficamente a las provincias de Zaragoza y Teruel, a la que le unen muchos lazos políticos, sociales, culturales y económicos. Lo de su nombre se debe a un hecho histórico muy concreto en el tiempo, pero delata una realidad que se mantiene todavía en el día de hoy.